Luego de que a principios de abril, supuestamente por órdenes del gobierno federal se dejaría de producir la cerveza, se dieron compras de pánico, sin embargo la venta continuó pero de manera escasa por lo que ha provocado que la famosa caguama llegue a venderse hasta en 80 pesos.

En estos tiempos de la fase tres, tiempos de coronavirus cuya enfermedad asemeja al nombre de una prestigiosa marca de cerveza, la famosa botella de corona, literalmente es difícil de conseguirla en el área metropolitana ya que depósitos e incluso tiendas y distribuidoras se agandallaron al comprar a precio real, en promedio 36 pesos, para acapararla y poder venderla más de dos veces su valor.

Aunque en ocho alcaldía de la ciudad de México se ha decretado la ley seca, en las restantes, donde aún se permite la venta de alcohol, los consumidores no ponen objeción alguna para echarse “unas ricas micheladas” y pagan los que sea.

Hasta ahora ningún grupo cervecero ha anunciado un aumento de precios en sus productos, se han encontrado negocios que mantienen la venta pero con un incremento entre 50  y 60% y hasta 100 por ciento aproximadamente.

Entérate en unos minutos con Enrique Hernández.